Fecundacion de los animales

Fecundacion de los animales

Ejemplos de fecundación interna

La fecundación externa suele producirse en entornos acuáticos, donde tanto los óvulos como los espermatozoides se liberan en el agua. Una vez que el esperma llega al óvulo, puede producirse la fecundación. La mayor parte de la fecundación externa se produce durante el proceso de desove, en el que una o varias hembras liberan sus huevos y el o los machos liberan esperma en la misma zona, al mismo tiempo. La liberación del material reproductivo puede ser provocada por la temperatura del agua o la duración de la luz del día. Casi todos los peces desovan, al igual que los crustáceos (como los cangrejos y las gambas), los moluscos (como las ostras), los calamares y los equinodermos (como los erizos y los pepinos de mar). Las parejas de peces que no desovan al voleo pueden mostrar un comportamiento de cortejo. Esto permite a la hembra seleccionar un macho en particular. El desencadenante de la liberación de huevos y esperma (desove) hace que el huevo y el esperma se sitúen en una zona pequeña, lo que aumenta la posibilidad de fecundación.

La fecundación externa en un entorno acuático protege a los huevos de la desecación. El desove en cadena puede dar lugar a una mayor mezcla de los genes dentro de un grupo, lo que conduce a una mayor diversidad genética y a una mayor posibilidad de supervivencia de la especie en un entorno hostil. Para los organismos acuáticos sésiles, como las esponjas, el desove a voleo es el único mecanismo de fecundación y colonización de nuevos entornos. La presencia de los huevos fecundados y de las crías en desarrollo en el agua ofrece oportunidades para la depredación, lo que provoca la pérdida de las crías. Por lo tanto, los individuos deben producir millones de huevos. Las crías producidas mediante este método deben madurar rápidamente. La tasa de supervivencia de los huevos producidos mediante el desove al voleo es baja.

La fecundación en las plantas

Tu cuerpo está formado por más de 30 billones de células, pero comenzaste como una sola célula: un óvulo fecundado, o cigoto. ¿Cómo te convertiste en el individuo multicelular grande y organizado que eres hoy? Por el desarrollo.

A medida que el embrión de un animal se desarrolla, sus células se dividen, crecen y migran en patrones específicos para formar un cuerpo cada vez más elaborado (las células de las plantas realizan una expansión diferencial en lugar de una migración). Para funcionar correctamente, ese cuerpo necesita ejes bien definidos (como la cabeza frente a la cola). También necesita un conjunto específico de órganos pluricelulares y otras estructuras, colocadas en los lugares adecuados a lo largo de los ejes y conectadas entre sí de forma correcta. ¿Cómo se realizan y coordinan todos estos complejos procesos? Se producen a través de cuatro etapas esenciales en el desarrollo animal temprano:

El óvulo es la célula más grande que se produce en la mayoría de las especies animales. Un óvulo humano es aproximadamente 16 veces mayor que un espermatozoide humano. Los óvulos de las diferentes especies contienen cantidades variables de yema, nutrientes para apoyar el crecimiento del embrión en desarrollo. El óvulo está rodeado por una capa gelatinosa, compuesta por glicoproteínas (proteínas que tienen azúcares adheridos), que libera quimioatrayentes (químicos-atrayentes) específicos de cada especie que guían a los espermatozoides hacia el óvulo. En los mamíferos, esta capa se llama zona pelúcida. En los mamíferos placentarios, una capa de células foliculares rodea la zona pelúcida. La zona pelúcida/capa gelatinosa está separada del óvulo por una membrana llamada envoltura vitelina, que está fuera de la membrana plasmática de la célula. Justo debajo de la membrana plasmática del óvulo se encuentran los gránulos corticales, vesículas que contienen enzimas que degradarán las proteínas que mantienen la envoltura vitallina alrededor de la membrana plasmática cuando se produzca la fecundación (más información al respecto a continuación).

Fecundación en la vaca

La fecundación interna es la unión de un óvulo y un espermatozoide durante la reproducción sexual dentro del cuerpo de la hembra. La fecundación interna, a diferencia de su homóloga, la fecundación externa, aporta más control a la hembra con la reproducción[1] Para que se produzca la fecundación interna tiene que haber un método para que el macho introduzca el esperma en el tracto reproductivo de la hembra.

La mayoría de los taxones que se reproducen por fecundación interna son gonocóricos[2]: 124-125 En los mamíferos, reptiles y algunos otros grupos de animales, esto se hace por medio de la cópula, introduciéndose un órgano intromitente en la vagina o la cloaca. [3] [4] En la mayoría de las aves, se utiliza el beso cloacal, en el que los dos animales presionan sus cloacas mientras se transfieren los espermatozoides[5] Las salamandras, las arañas, algunos insectos y algunos moluscos llevan a cabo la fecundación interna mediante la transferencia de un espermatóforo, un haz de espermatozoides, del macho a la hembra. Tras la fecundación, los embriones son depositados como huevos en los organismos ovíparos, o continúan desarrollándose dentro del tracto reproductivo de la madre para nacer más tarde como crías vivas en los organismos vivíparos.

Animales de fecundación externa

La fecundación externa se produce cuando los óvulos y los espermatozoides implicados en la reproducción sexual se unen fuera del cuerpo de los organismos. En este proceso, es necesario que haya alguna forma de hacer llegar el esperma al óvulo. Como la morfología de los espermatozoides en la mayoría de las especies está adaptada a la movilidad en líquidos acuosos, los espermatozoides de muchos animales aprovechan el agua para llegar al óvulo nadando. Normalmente estos espermatozoides tienen uno o más flagelos y en algunas especies son aerodinámicos. De ahí que la fecundación externa se produzca en el agua.

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