Temperatura de las plantas

Temperatura de las plantas

Qué temperatura es demasiado caliente para las plantas

Incluso las plantas de interior se merecen unas vacaciones de verano, y muchos propietarios miman a sus plantas con una visita al patio o a la terraza cuando hace calor. Pero el verano no dura para siempre, así que ten en cuenta esas plantas cuando llegue el otoño y bajen las temperaturas nocturnas en el exterior. En algún momento, sus plantas de interior necesitarán entrar antes de que sufran daños por el frío, y ese punto puede estar muy por encima de las heladas.

Consejo Los expertos recomiendan llevar las plantas al interior cuando las temperaturas nocturnas bajen a 45 ó 50 grados Fahrenheit. Pero puede ser mejor actuar mucho antes, cuando las temperaturas del interior y del exterior sean más o menos las mismas.

El momento ideal para volver a meter las plantas de interior es cuando las temperaturas interiores y exteriores son más o menos las mismas. Esto ocurre más o menos a finales del verano que en el otoño en la mayoría de los lugares. Si se trasladan antes o después de esta temperatura exterior óptima, las plantas pueden sufrir un shock debido a las grandes diferencias entre las condiciones exteriores y las interiores.

Además de esperar la temperatura adecuada, también es importante saber cómo trasladar las plantas al interior correctamente. Si sus plantas de interior han estado a pleno sol, deben trasladarse al interior, a una ventana orientada al sur, o colocarse bajo una luz de cultivo. Si han estado en el exterior con luz difusa, pruebe a colocarlas en una ventana orientada al oeste. Las plantas amantes de la sombra pueden estar mejor frente a ventanas orientadas al este. Para asegurarse de que todas las hojas reciben el sol, los expertos recomiendan girar la maceta un cuarto de vuelta cada vez que se riegue.

Plantas verdes

La temperatura es un factor clave en el crecimiento y desarrollo de las plantas. Junto con los niveles de luz, dióxido de carbono, humedad del aire, agua y nutrientes, la temperatura influye en el crecimiento de las plantas y, en última instancia, en el rendimiento de los cultivos. Todos estos factores deben estar en equilibrio. La temperatura influye en la planta tanto a corto como a largo plazo.

No es de extrañar que se haya realizado una gran cantidad de trabajos de investigación sobre las estrategias de temperatura adecuadas para una producción eficiente en los invernaderos. Sin embargo, la temperatura óptima para una planta depende de una serie de factores. La reacción de una planta a la temperatura atmosférica que la rodea depende de la fase de desarrollo en la que se encuentre. Las plantas tienen una especie de reloj biológico que determina su sensibilidad a la temperatura.

La mayoría de los procesos biológicos se aceleran a temperaturas más altas, lo que puede tener efectos tanto positivos como negativos. Por ejemplo, el crecimiento más rápido o la producción de frutos es un beneficio, en la mayoría de los casos. Sin embargo, la excesiva respiración que se produce es adversa porque significa que hay menos energía para el desarrollo de los frutos y éstos serán más pequeños. Algunos efectos son a corto plazo, mientras que otros son a más largo plazo. El balance de asimilación de la planta, por ejemplo, está influenciado por la temperatura y se ve afectado inmediatamente. La inducción de la floración, en cambio, viene determinada por el clima durante un periodo mucho más largo.

La temperatura más baja para las plantas de interior

No le sorprenderá que sus plantas necesiten la temperatura adecuada para crecer. La fotosíntesis sólo se realiza de forma óptima a la temperatura adecuada. Por eso es muy importante encontrar la temperatura adecuada. ¿Pero qué temperatura se necesita para qué?

Si cultivas en interior, es muy importante que vigiles la temperatura de tu cuarto de cultivo. La temperatura tiene una gran influencia en la fotosíntesis de la planta. Una planta utiliza la fotosíntesis para crear oxígeno y glucosa para sí misma. Estos componentes básicos son necesarios para que una planta crezca. Una planta necesita tres cosas para la fotosíntesis: agua, dióxido de carbono y luz. La luz se utiliza como fuente de energía para crear oxígeno y glucosa a partir de agua y dióxido de carbono. Si la temperatura de tu cuarto de cultivo se retrasa, la fotosíntesis no será óptima. Esto se refleja en el resultado final de tu cultivo.

No existe una temperatura perfecta para el cultivo de plantas. En cambio, la temperatura es un valor variable que puedes modificar durante el cultivo de tus plantas. A cada especie de planta le gusta una temperatura diferente. Lo más importante es evitar que la temperatura de tu cuarto de cultivo fluctúe demasiado. Durante las horas de luz, mantén una temperatura de entre 25°C y 30°C, dependiendo de la potencia lumínica de tu lámpara. Durante las horas de oscuridad, puedes bajar la temperatura a unos 20°C. Asegúrate de que la diferencia de temperatura entre la noche y el día sea lo más pequeña posible. Utilizando las diferencias de temperatura estás recreando las estaciones. Si la diferencia entre la noche y el día es demasiado grande o las noches son demasiado frías, la planta tardará demasiado en recuperarse. También hay más posibilidades de que se forme moho. Esto no es beneficioso para su rendimiento.

Cómo controlar la temperatura de la planta

Hay varias temperaturas importantes para los chiles. Por ejemplo, hay una temperatura nocturna y otra diurna. Si las semillas están germinando o la planta está en fase de crecimiento. Además, hay una temperatura de tierra correspondiente.

La forma más sencilla de responder a la pregunta sobre la temperatura óptima de germinación es utilizar un sensor de temperatura. Está entre 22 °C y 26 °C para todas las especies de Capsicum. Si su invernadero se ajusta en consecuencia, germinarán más semillas de chile que a temperaturas inferiores a 20 °C. También germinan mucho más rápido.

En algunas pruebas con diferentes grados llegamos al siguiente resultado: A 18 °C sólo la mitad de las plántulas germinaron después de tres semanas. A 22 °C conseguimos el mismo resultado después de sólo nueve días. En general, el porcentaje de germinación después de 20 días fue de aproximadamente el 75%. En el caso de las semillas que no son tan difíciles de obtener, esto es completamente suficiente para nosotros. En lugar de las 10 semillas habituales, preferimos plantar el doble y eliminar pronto las plántulas enfermas.

La experiencia ha demostrado que algunas plantas simplemente no quieren crecer. No te pongas demasiado triste si tienes que eliminar una u otra planta. Por otro lado, los cultivadores de chile a veces tienen a los miserables creciendo en su corazón. El cultivador se alegra especialmente cuando una planta de este tipo produce un puñado de vainas después de dos años. Además, entre los cultivadores de chile hay personas especialmente sociables.

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